miércoles, 13 de mayo de 2015

“Esto ha cambiado mi vida”



Santo Domingo. 13/05/15. Francis Alberto González Gil lleva en su cuerpo imborrables huellas que marcan un antes y un después del 27 de octubre del 2014.


Las secuelas del atentado en contra de un vagón de la Segunda Línea del Metro de Santo Domingo lo mantienen postrado.

De una vida activa, y concluyendo su profesión, pasa a un mundo pasivo, impulsando su cuerpo en una silla de ruedas.

Su espíritu está marcado con cicatrices que van más allá de las quemaduras de segundo y tercer grado en todo su cuerpo. Sus extremidades, superiores e inferiores, todavía están arropadas por un vendaje.

“Ha sido difícil, me ha cambiado la vida, tanto física como psicológicamente”. González dice que todavía no ha podido cargar a su bebé de cuatro meses, ni ha volver a la universidad a concluir su carrera de publicidad.

“Yo lo que pido es que se haga justicia, que el que nos hizo este daño a nosotros pague por lo que hizo”, manifestó. Narra que aún está sometido a terapias físicas con el propósito de recuperar la movilidad completa de su cuerpo. También que siente que del brazo izquierdo no puede moverlo en un 50%, y en su psiquis tiene grabada la palabra persecución. Comenta que él y su familia han sufrido mucho la secuela del hecho.

La jueza Clara Luz Almonte Gómez pospuso la audiencia para el 28 de este mes, a los fines de que las víctimas sean notificadas de la acusación en contra de Frank Kelin Holguín Medina, formulada por la Fiscalía.


De: Diario Libre.

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